14 enero

Silvio Meira: el “figital” y otras anotaciones sobre el presente y el futuro

Puede incluso aparecer, en su calendario, que el año que […]

Puede incluso aparecer, en su calendario, que el año que viene es 2021. Pero no: es 2025. Quien dio ese alerta fue Silvia Meira, uno de los mayores pensadores brasileños del mundo digital, que participará como conferencista en el UIA2021RIO. En artículo publicado en su blog, Meira explica que la pandemia representó una aceleración de por lo menos media década en el cambio de comportamiento de las personas. La supresión del espacio físico constituye, según él, el impulsor principal de las transformaciones.

En una clara referencia al best seller “21 lecciones para el siglo XXI”, de Yuval Noah Harari, Silvio Meira dio el título “21 anotaciones sobre 2021” al artículo en el cual introduce el término “figital” para designar la tendencia irreversible de convergencia de los ambientes físico y digital. “El negocio que existía  antes tiene que pasar a ser una aplicación sobre una plataforma digital. Figital será una de las palabras clave de 2021. Una tendencia que 2020 hizo obvia y acelerada: mercados, empresas, equipos, personas, ciudades, países, gobiernos, están en la transición de lo físico (o analógico) no para lo digital, como muchos esperan, sino para una articulación en la cual lo físico pasa a ser habilitado, aumentado y extendido por lo digital, ambos orquestados en el espacio social, en tiempo (casi) real”. 

Lo que dificulta en mucho el proceso de transformación digital, según Meira, es que el mismo depende de los liderazgos, pero “la mayoría de los líderes de  negocios de hoy se formó – en la práctica o en un MBA analógico– para una competición que se quedó en el pasado. En ese contexto, la empresa es una laboratorio”. Tan solo 9% de los gestores dice que realmente cree que sus líderes tienen la capacidad de conducir la organización en una gran transformación figital – complementa el artículo.

Salud y educación son dos áreas destacadas por Meira: “los especialistas dicen que tendremos educación sobre plataformas digitales, con programas universales de alfabetización digital y con mucho más foco en ciencia, tecnología, ingeniería y matemática”, escribe el autor, que es científico jefe de la TDS Company y presidente del consejo del portodigital.org

En el área de salud, hace referencia a las más de dos millones de consultas digitales realizadas en 2020 en Brasil: en un país de más de 200 millones de habitantes, dos millones de consultas parece poco. Pero no lo es, porque el Congreso autorizó la práctica, en el país, en abril”. “Los médicos no serán sustituidos por inteligencias artificiales, pero los médicos que no usan inteligencia artificial serán sustituidos por los que la usan”, advierte. 

Sobre la llegada del 5G, Meira explica que tiene un costo muy elevado para el uso personal, pero, sin duda alguna, revolucionará la manera en que vivimos con “interacciones personales y físicas mucho mejores y 1 millón de cosas conectadas por kilómetro cuadrado. Todas las señales de tránsito, ambulancias, taxis, ómnibus, refrigeradores, cámaras y puertas, en línea, de una vez por todas, y para siempre. Se prevé que el 5G va a tener un impacto de US$13.200 millones por año en los mercados allá en 2035, y una buena parte de ello en la internet de las cosas”.

En consecuencia, muchos productos serán convertidos en servicios. Hacer productos y enviarlos a un distribuidor o directamente a un minorista es el pasado de la fábrica. El futuro de la fábrica, según Meira, está en el espacio físico incrementado por lo digital, orquestado por lo social y en tiempo cuasi real. “Además de las cosas, también las personas, de dentro y de fuera de la fábrica, comienzan a ser conectadas en redes y a orquestar la dinámica de la fábrica. Las plataformas digitales de la fábrica figital conectan todo y tienen el potencial de hacer de la fábrica el sistema operativo no solamente de sus productos, sino también del contexto donde ellos son usados”.

Todo es software. Y, a partir de esta premisa, Silvio Meira admite que “todo es atacado”, recordando la importancia de los sistemas de protección, y que “todo falla”: “las cosas van a fallar, pero no por ello las personas dejarán de construirlas y a utilizar lo que es posible, porque tecnología es el dominio de las posibilidades, y no de las certezas”.

Para retos cada vez más complejos, serán necesarios profesionales de “informaticidad”. Empresas disputarán aún más el capital humano, en un contexto de carreras mutantes y evolución muy rápida del conocimiento. “La informaticidad, energía del figital, se tornará cada vez más relevante. La energía y el agua que llegan a las cosas, de la producción a la distribución y al consumo, ya son mediadas por informaticidad en muchas fases de la cadena de valor. Pero lo que todos vamos a percibir, cada vez más, es que la informaticidad viene de la nube, y que una u otra vez va a faltar; lo que implica el rediseño  de sistemas y aplicaciones, porque “elevar” aplicaciones vitales – como el control de equipamientos médicos – para la nube, pura y simplemente, puede aumentar en mucho el riesgo de su utilización. Todo ello demandará nuevas teorías, prototipos, aplicaciones, sistemas y nuevas formas de hacer sistemas. Y educación para tal”. 

No faltó, por supuesto, una evaluación de las nuevas formas de trabajo: “de repente, una de las construcciones más perennes de la revolución industrial se ha visto desafiada en su base objetiva – la del lugar como medio de producción. Y la base subjetiva de la oficina, como espacio-red, como punto de encuentro para la formación de alianzas y aprendizajes prácticos, ha desaparecido. (…) Perdimos repentinamente el lugar de trabajo, una conquista social, volvemos para una soledad que nos aísla de esa cultura del café y de la conversación que crea vínculos. Home office es una solución que viene con los problemas. A largo plazo, no sabemos cuáles serán las consecuencias. Aún es temprano para extraer conclusiones definitivas, como muchos quieren”.

Por fin, Meira hace una reflexión connotativa de que la “humanidad precisa de un antivirus”. “Es necesario repensar todo lo que se asocia al riesgo biológico de y para la humanidad, comenzando por encontrar un equilibrio entre humanos y el ambiente. Precisamos instalar un antivirus en el sistema operativo de la humanidad. Ese antivirus no está listo; es preciso un esfuerzo gigantesco para desarrollarlo. Así como antivirus de computadoras, nunca estará listo, tendrá que evolucionar continuamente y, no es tan solo un artefacto tecnológico, sino un sistema ambiental, social, económico, tecnológico, que envuelve y lidia con todo lo que existe en el planeta. Incluso el poder. No va a ser fácil. Pero para ello es que estamos aquí, humanos, desde siempre desafiados por las imposibilidades y dificultades supuestamente infranqueables de la vida, evolucionando. Cuando tengamos inteligencia colectiva para descubrir que es mucho más fácil resolver este planeta de que convertirlo en otro – como Marte – habitable, y actuemos sobre tal descubrimiento, todo será más fácil y nos solucionaremos”.

Para leer el artículo completo de Silvio Meira, acceda a: 

https://blogs.ne10.uol.com.br/mundobit/2020/12/25/silvio-meira-2021-sera-2025-una-era-figital-onde-fisico-y-digital-se-fundem/ 

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